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El secreto de Chapultepec: La fuente de Tláloc

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fuente de tláloc

Un paraíso escondido en la selva de asfalto, se trata de la fuente de Tláloc, el dios mexica de la lluvia, conocido por su poder de dominar el agua.

Antiguamente se le invocaba para agradecerle que los cultivos fueran exitosos en las épocas de sequía.

Para los Aztecas era el rey de los fenómenos atmosféricos, así que su poder era digno de grandes honores y sacrificios, pues la comunidad dependía de él para la prosperidad de la agricultura.

Las fuentes han sido un símbolo de vida por su asociación con el agua, así que no es de extrañarse que el dios Tlaloc posea una en su honor, siendo el máximo exponente del agua en nuestras raíces mexicas.

La fuente de Tláloc no es tan conocida, pero ya se sitúa entre las fuentes más espectaculares del mundo gracias a su diseño, pues está fabricada para que sea visible desde el cielo.

En El Ranking te presento todo lo que debes saber de la fuente de Tláloc.

¡Hora de rankear!

El secreto de Chapultepec: La fuente de Tláloc

La fuente de Tláloc

Una leyenda

La leyenda cuenta que Tláloc era el esposo de Chalchiuhtlicue, quién era conocida por ser la deidad del agua y el amor.

Tláloc y Chalchiuhtlicue tuvieron muchos hijos que llevaban el nombre de tlalocas y son las nubes del cielo.

La historia de la fuente de Tláloc

Fue hecha en 1951 y el lugar se conoce como El Cárcamo de Dolores y se fabricó en celebración de las obras hidráulicas del sistema del río Lerma.

El Cárcamo de Dolores posee tres tributos: el edificio principal, el mural que lleva el nombre de “El agua: origen de la vida en la tierra” y la fuente de Tláloc.

Tanto el mural, como la fuente son obra de Diego Rivera.

Su construcción

El diseño de esta fuente está realizado para que se pueda ver desde las alturas, así que podemos encontrar al dios Tláloc acostado sobre el agua con dos cabezas que miran hacía la dirección del Cárcamo.

En su mano derecha sobresalen dos mazorcas, mientras que en su mano izquierda están los granos de la misma planta.

También logramos divisar un dibujo de Quetzalcóatl, la serpiente emplumada. Del lado izquierdo podemos ver el agua surgiendo de la tierra, pasando por las montañas hasta llegar a Tenochtitlán.

Un nuevo estilo

En 1991 el mural fue rescatado y puedes encontrarlo en el edificio principal. Además, se añadió la Cámara Lambdoma, una intervención sonora que busca evocar la presencia del agua.

El sonido en la instalación, nutrido de las inflexiones del agua, conforma un canto de tesitura de amplio espectro.

Para el autodidacta Ariel Guzik, esta música busca crear en los espectadores un estado de introspección y de toma de conciencia de la fuerza y amplitud del caudal de este valioso elemento que fluye por las múltiples arterias de la ciudad de México.

Ahora ya conoces el secreto que se guarda en Chapultepec, no te quedes sin visitar la fuente de Tláloc y síguenos en nuestras redes sociales.